Guía para el diseño de tu vivienda
Es posible que te hayas cansado de buscar la casa de tus sueños sin encontrarla y te hayas decidido a diseñarla por tu cuenta. Esto es algo que cada vez le está sucediendo a más personas, ya que debido a la crisis sanitaria que hemos vivido, vemos nuestras viviendas con otros ojos y ahora nos fijamos en detalles a los que antes no dábamos ninguna importancia.
Ahora, más que nunca, pasamos mucho tiempo en casa, desarrollamos muchas actividades en ella e, incluso, teletrabajamos. Por ello, poder elegir bien todos los detalles del diseño de tu vivienda es fundamental. Si te estás planteando diseñar tu propia vivienda, a lo largo de esta guía te vamos a dar algunas claves para que antes de visitar el estudio, puedas dar forma a las ideas que tienes para tu futuro hogar. ¡Vamos allá!
Orientación
Una de las primeras cuestiones que debes tener en cuenta a la hora de diseñar tu propia casa es la orientación. Muchas personas construyen su casa sin pensar qué orientación les viene mejor. Esto es un error grave, ya que de ella dependerá la iluminación, el ahorro energético y el confort de la casa.
Existen ocho tipos de orientaciones de casas: sur, sureste, este, noreste, norte, noroeste, oeste y suroeste. Para zonas frías la orientación oeste es la mejor opción mientras que para climas más calurosos, como es el caso de Extremadura, la orientación sureste es preferible. Más abajo, en los apartados de iluminación y distribución de la casa, seguiremos hablando más en detalle de la orientación.
Topografía de parcela
En el caso de que el terreno en el que se va a construir la casa tenga desnivel, se debe tener en cuenta a la hora de diseñar la vivienda. ¿La entrada principal va a estar en la parte de arriba o en la de abajo? ¿Cuántas plantas va a tener? ¿Cómo van a ser sus cimientos?
Para ello, será crucial conocer las características de ese tipo de suelo y la orientación que quieres que tenga tu nueva casa. Además, también te debes informar sobre las normativas locales sobre alturas máximas permitidas. Se debe llegar a un punto medio entre tus gustos, los conocimientos del arquitecto y las condiciones del terreno en el que se va a construir la nueva vivienda. Las parcelas con gran desnivel permiten hacer viviendas muy atractivas con integración a la ladera.
Accesos
Las entradas tanto a la vivienda como al garaje son detalles que no se deben descuidar. En función del grado de accesibilidad que le queramos dar también hay que tener en cuenta las rampas, los escalones o la anchura de las puertas.
En el caso de que quieras que haya un jardín antes de llegar a la entrada principal, debes decidir el diseño del camino, la ubicación de la vegetación o el material con el se construirá ese trayecto. Además, como veremos más adelante, la domótica tiene una gran influencia en todas las partes de la casa, y en las puertas de entrada también, existiendo la posibilidad de abrir la puerta desde el móvil.
El acceso es el espacio que relaciona el interior con el exterior. Mientras menos se note la diferencia del interior/exterior, más interesante será.
Distribución
Otro de los puntos clave en el diseño de una vivienda es la distribución de las diferentes estancias. Aunque más adelante veremos que los espacios abiertos están de moda en la actualidad, veamos otras maneras de distribución recomendables.
Por lo general, las estancias deben de ir de lo más público a lo más privado, es decir, el salón debe estar cerca de la entrada, mientras que los dormitorios es preferible que estén más ocultos. En el caso de tener un solo baño, mejor que esté en un lugar central, pero si hay dos se puede colocar uno cerca de la zona pública para las visitas y otro más cerca de los dormitorios para un uso más personal.
Si la casa va a tener dos plantas, puedes poner el salón, la cocina y un baño en la parte de abajo y los dormitorios y otro baño en el piso de arriba. Así dividirás las zonas comunes y las privadas de una manera natural. En el caso de que también vayas a tener garaje, lo ideal es que esté comunicado con el resto de la casa para poder llegar al coche sin tener que salir de casa. Preferiblemente con zona de cocina o de vestíbulo.
En cuanto a la orientación, el salón debe estar mirando al sur o suroeste para aprovechar el mayor número de horas de luz natural, y la cocina es preferible que esté orientada al norte, ya que suele ser una estancia más caliente. Por otro lado, si quieres despertarte con el sol por la mañana, los dormitorios deben estar orientados al este.
Ahorro energético
El aislamiento extra, la corriente térmica envolvente, los paneles solares, los vidrios con control térmico, la baja energía primaria y el control domótico son algunas de las claves para tener una casa donde el ahorro energético sea protagonista.
Para que la eficiencia energética sea lo más óptima posible, la orientación debe me querir el uso de muy poca energía, los materiales deben ser ecológicos, se deben usar fuentes renovables y tener estancias abiertas para un mejor aprovechamiento de la luz solar. Cuanto mayor sea el ahorro energético de la vivienda, mejor calificación tendrá su certificado de eficiencia energética.
El diseño de ventanas con orientación sur nos permite ganas calor en invierno. Estas ventanas las debemos proteger con toldos o pérgolas en verano.
Los patios interiores nos permiten refrescar la vivienda en verano y nos facilitan la ventilación de la misma. La proporción de los huecos con respecto a la superficie de la pared no debe superar el 25 % para evitar tener pérdidas. Las viviendas deben tener un buen aislamiento, pero es muy importante tener una cámara ventilada para disipar el calor.
En fachadas, los aislamientos exteriores funcionan mejor que los interiores.
Estructura
Aunque una vez construida una casa, puede parecer que su estructura no es demasiado compleja, no hay nada más lejos de la realidad, ya que lo cierto es que es un proceso largo y en el que participan muchas partes.
En primer lugar, se realiza la cimentación, o dicho de forma más coloquial “los pies de tu casa”. Haciéndola de manera correcta evitas problemas de agrietamientos. La estructura es el esqueleto de la casa, y si cuenta con un mal diseño de la estructura, nlo más seguro es que se refleje en el resultado final. La estructura puede ser de varias plantas y está compuesta por apoyos (pilares o muros) y forjados.
La estructura es algo que se separa del diseño, pero, un buen diseño estructural tiene asegurado un gran diseño arquitectónico. Hay muchos tipos de estructuras: de hormigón, metálicas, de madera… a veces se combinan los distintos tipos. La elección del tipo de estructura tendrá que ver con la que el arquitecto considere más adecuado; aunque también se pueden poner elementos estructurales como estrategia de diseño, dejando a la vista las mismas (pilares, muros, etc)
Después, existen también distintos sistemas estructurales: estructura de pórticos, de muros de carga, forjados reticulares, estructuras articuladas triangulares, abovedadas, arcos…
Materiales, acabados e iluminación artificial.
Estos son los materiales más frecuentes en la construcción de viviendas:
- Materiales pétreos: el granito, el mármol, la pizarra, la arenisca y la caliza.
- Materiales cerámicos: gres porcelánico, tejas, ladrillos.
- Hormigón armado
- Vidrio: que sirve de aislante térmico, favorece la estética visual de la vivienda y es clave en el nivel de iluminación natural de la casa.
- Materiales metálicos: hierro, aluminio, zinc, titanio o cobre para carpinterías, cubiertas, revestimientos y otras instalaciones.
- Materiales orgánicos: como las maderas, el corcho, el bambú o la paja. Son materiales algo más caros, pero con grandes resultados.
- Materiales sintéticos: como el PVC, el poliuretano, el metacrilato, la silicona y el asfalto, aunque no tan recomendables si quieres que tu casa sea respetuosa con el medioambiente.
- Tenemos dos tipos de iluminación artificial: la funcional y la estética.
Iluminación Natural
Es imprescindible utilizar la luz natural. Hay que distinguir entre iluminación directa del sol y reflejada. La luz directa hay que evitarla para salones, cocina o zonas de trabajo, ya que producen deslumbramientos. La luz indirecta es homogénea y estable. Se puede conseguir mediante paredes de patio blancas o lucernarios o claraboyas.
Funcionalismo
No hay que olvidar que nuestra vivienda ha de ser funcional. Cuando hablamos de funcionalidad, es una vivienda que nos facilite la vida. Para ello es importante estudiar los recorridos interiores y exteriores. Pensar en la relación de las distintas actividades que hay en una casa, por ejemplo.
Si pensamos en la actividad de lavar la ropa: 1º nos quitamos la ropa en el dormitorio, 2º Llevamos la ropa al cesto de la colada, 3º trasladamos el cesto a la lavadora, 4º lavamos la ropa, 5º secamos la ropa en el tendedero o secadora, 6º recogemos la ropa, 7º llevamos la ropa a la zona de la plancha, 8º una vez planchada, trasladamos la ropa al armario del dormitorio. Si tenemos dormitorios en la primera planta lo más lógico funcionalmente es colocar un cuarto de lavadora con plancha junto a ellos, y crear una zona de terraza próxima para tender la ropa.
En cambio, si colocamos la zona de la lavadora/ plancha junto a la cocina en la planta baja, estaremos continuamente bajando y subiendo con la ropa, resultando poco funcional. Por eso es muy importante estudiar los procesos de todas las actividades que realizamos en una vivienda para que con el diseño funcional hagamos que nuestra vivienda sea más cómoda.
Los espacios abiertos es probablemente la forma de distribución más de moda en las casas modernas. Se lleva la ausencia de paredes y los grandes espacios en los que se combinan varias estancias de la casa juntas, como el salón, el comedor y la cocina sin separación alguna.
Con este modelo de distribución de espacios abiertos se consigue estar más en contacto con el resto de los miembros de la familia, ganar una mayor sensación de amplitud en viviendas pequeñas, iluminar mejor algunas estancias de la casa y tener más juego para la colocación del mobiliario.
Además, se pueden delimitar las diferentes estancias o ambientes in tener que poner una limitación física, como con diferentes colores en la pared, revestimientos distintos o algún elemento como un escalón o una pequeña estantería que haga la función de tabique. Las paredes de cristal también son una buena opción para ganar la sensación de amplitud y luminosidad a la vez que se mantienen espacios separados.
Para finalizar con los espacios abiertos, es importante destacar que están estrechamente asociados al minimalismo, que es un estilo de decoración muy sencillo en el que la propia vivienda prevalece sobre el mobiliario o los objetos que contiene.
El patio
El patio es uno de los elementos arquitectónicos más importantes. El patio nos ilumina, nos distribuye y nos organiza, nos mejora la ventilación… Cuando diseñamos una casa con patio debemos pensar en éste como un espacio más, además uno de los más importantes.
El patio nos genera el espacio libre frente al construido, nos alimenta de vida la casa. Existen patios centrales a modo de claustro; patios lineales; patios pequeños a modo de cajas de luz; de fondo de parcela -como zonas de recreo o piscinas-; el patio inglés, que se utiliza para crear zonas iluminadas en sótanos; patios horizontales, creados mediante zonas de terrazas cubiertas…
Como has podido comprobar, son muchos los aspectos a tener en cuenta para diseñar una casa a tu medida. Ya tengas claro todos los aspectos del diseño o solo hayas concretado tus necesidades, cuenta con nuestro asesoramiento y ayuda para construir la casa de tus sueños.